Surya namaskar es una secuencia de doce posturas realizadas sucesivamente con elegancia en un fluido ciclo. Cada postura compensa la anterior y está sincronizada con inspiraciones y espiraciones poniendo en acción toda la musculatura del cuerpo para calentarla y “acondicionarla” para la ejecución de las âsanas.
Sin embargo, el saludo al Sol constituye un ejercicio completo que puede ser practicado fuera de la sesión diaria de yoga tonificando la musculatura, acelerando y amplificando la respiración y el ritmo cardíaco, aumentando la flexibilidad de la columna y de las articulaciones y centrando la mente.
Algunos de los beneficios del saludo al Sol que recalca el Rajah de Aundh (ferviente partidario de esta práctica) son los siguientes:
Tonifica el sistema digestivo dilatando y comprimiendo sucesivamente el abdomen; proporciona un masaje regulador en el hígado, el estómago, el bazo, intestino, riñones…, activa la digestión, elimina el estreñimiento, evita la dispepsia…
Sincroniza el movimiento y la respiración, ventila los pulmones a fondo, oxigena la sangre y desintoxica, todo ello gracias a la expulsión masiva de dióxido de carbono y otros gases nocivos por las vías respiratorias.
Tonifica el sistema nervioso gracias a las elongaciones y flexiones sucesivas de la columna vertebral, regularizando las funciones del sistema simpático y parasimpático, favoreciendo el sueño, mejorando la memoria y devolviendo la serenidad en casos de ansiedad.
Refresca y desintoxica la epidermis al producir una ligera transpiración antes de que aparezca el sudor. La piel, desintoxicada y bien irrigada refleja salud y rejuvenece.
Mejora y tonifica la musculatura de todo el cuerpo, aumentando la flexibilidad de la columna y de las articulaciones.
Regula la actividad del útero y los ovarios suprimiendo las irregularidades menstruales.
Suprime los excesos adiposos, sobre todo la grasa supérflua del abdomen, caderas, muslos, cuello y mentón.
En resumen, y como conclusión, el Rajah de Aundh proclama que Surya namaskar, practicado con regularidad y perseverancia, sin ser una panacea, gratifica a sus adeptos con una soberbia salud y una energía vibrante.
Hay que remarcar que la concentración es primordial y en cada movimiento se requiere una participación activa de la conciencia.